Como ya anuncié en el capítulo anterior, paso a ofrecer un ejemplo concatenado que sirva de sustento a esta teoría improbable, pero posible. No sé muy bien qué significa concatenado, pero mi tutor me ha asegurado que el vocablo concatenado impresionará mucho al tribunal y que cuando exponga mi tesina lo repita muchas veces. También me ha recomendado que antes de lanzarme a exponer mi tesina haga por aprobar el bachillerato.
Introducción concatenada al ejemplo concatenado:
De aumentar el precio del estiércol, su uso como abono de frutos y hortalizas sería económicamente inviable. La agricultura desaparecería y el campo se llenaría de garrapatas. Los más optimistas seguirían confiando en abonos y pesticidas químicos, sin reparar en que además de ser mierda de peor calidad, estos se obtienen a partir de substancias naturales. Por lo que sostengo que, una vez agotada la posibilidad de hacer algo tan natural como cagar -posibilidad que evacuaré a continuación- la catástrofe sería inevitable.
Ejemplo concatenado propiamente dicho sobre lo que supondría la extinción del kiwi de manera concatenada:
Extinguido el kiwi, una pandemia de estreñimiento invadiría el planeta y Bilbao, y si bien nos ahorraría el luctuoso espectáculo de ver a José Colorado anunciando yogures, nos abocaría al ejercicio de tremendos esfuerzos con inútiles resultados. La humanidad entera se hincharía sin remisión. Caminaríamos arqueando las piernas y nuestros ojos se achinarían. De resultas, los padres no distinguirían a sus hijos al ir a recogerlos a la guardería, y la demanda de matrículas en las academias de sumo se dispararía. Ya saben ustedes cómo se las gastan algunos padres: No tendré ni pa cagar, pero a mi niño que no le falte de na.
Pese a nuestro achinamiento sobrevenido, y acostumbrados como estamos en occidente a que nos lo den todo hecho, siquiera sabríamos imitar el ahora entrañable sonido de un pedo.
En pocos años nuestro esfinter mayor se iría ciñendo hasta desaparecer. Ya sin culo, las tazas de water dejarían de tener sentido. Las empresas de sanitarios se declararían en quiebra y miles de trabajadores serían despedidos. Como consecuencia concatenada, y desaparecida la taza del water, disminuiría la lectura de diccionarios, crucigramas y botes de champú, por lo que ya no tendría sentido seguir pagando los vestidos a ninguna ministra de cultura.
Llegados a éste punto, de poco servirían golpes en el pecho y lamentos. Aquello que se cerró por voluntades, dificilmente volvería a su ser, y dado que la nalga siempre careció de libre albedrío, en ultima instancia no nos quedaría recurso alguno. Ni siquiera el de deposición concatenada.
Conclusión epilogar:
Después de ser adoptado por las artes, las ciencias y las gastronómías, el estiercol y sus subjuntivos se hicieron un hueco en el mundo de las letras y sus derivados. La revolución fue imparable y terminó por fluir en todo. La especulación del subproducto se convierte en práctica cotidiana. Traficantes, piratas y profetas hacen su agosto. Los televisores led son sustituidos por pantallas de mierda ante las cuales se reunen, dichosas, las familias.
El bebé gorila que se amamantase de niebla y bosque en el primer párrafo ya es historia. Hace años que con él se extinguieron la lechuga y la acelga; espinacas y judías verdes, naranjas y boniatos... Y dicen los más viejos, que el día que el hombre comió el último kiwi, ese día, dicen, fue el principio del fin.
Reventaremos de felicidad.
Introducción concatenada al ejemplo concatenado:
De aumentar el precio del estiércol, su uso como abono de frutos y hortalizas sería económicamente inviable. La agricultura desaparecería y el campo se llenaría de garrapatas. Los más optimistas seguirían confiando en abonos y pesticidas químicos, sin reparar en que además de ser mierda de peor calidad, estos se obtienen a partir de substancias naturales. Por lo que sostengo que, una vez agotada la posibilidad de hacer algo tan natural como cagar -posibilidad que evacuaré a continuación- la catástrofe sería inevitable.
Ejemplo concatenado propiamente dicho sobre lo que supondría la extinción del kiwi de manera concatenada:
Extinguido el kiwi, una pandemia de estreñimiento invadiría el planeta y Bilbao, y si bien nos ahorraría el luctuoso espectáculo de ver a José Colorado anunciando yogures, nos abocaría al ejercicio de tremendos esfuerzos con inútiles resultados. La humanidad entera se hincharía sin remisión. Caminaríamos arqueando las piernas y nuestros ojos se achinarían. De resultas, los padres no distinguirían a sus hijos al ir a recogerlos a la guardería, y la demanda de matrículas en las academias de sumo se dispararía. Ya saben ustedes cómo se las gastan algunos padres: No tendré ni pa cagar, pero a mi niño que no le falte de na.
Pese a nuestro achinamiento sobrevenido, y acostumbrados como estamos en occidente a que nos lo den todo hecho, siquiera sabríamos imitar el ahora entrañable sonido de un pedo.En pocos años nuestro esfinter mayor se iría ciñendo hasta desaparecer. Ya sin culo, las tazas de water dejarían de tener sentido. Las empresas de sanitarios se declararían en quiebra y miles de trabajadores serían despedidos. Como consecuencia concatenada, y desaparecida la taza del water, disminuiría la lectura de diccionarios, crucigramas y botes de champú, por lo que ya no tendría sentido seguir pagando los vestidos a ninguna ministra de cultura.
Llegados a éste punto, de poco servirían golpes en el pecho y lamentos. Aquello que se cerró por voluntades, dificilmente volvería a su ser, y dado que la nalga siempre careció de libre albedrío, en ultima instancia no nos quedaría recurso alguno. Ni siquiera el de deposición concatenada.
Conclusión epilogar:
Después de ser adoptado por las artes, las ciencias y las gastronómías, el estiercol y sus subjuntivos se hicieron un hueco en el mundo de las letras y sus derivados. La revolución fue imparable y terminó por fluir en todo. La especulación del subproducto se convierte en práctica cotidiana. Traficantes, piratas y profetas hacen su agosto. Los televisores led son sustituidos por pantallas de mierda ante las cuales se reunen, dichosas, las familias.
El bebé gorila que se amamantase de niebla y bosque en el primer párrafo ya es historia. Hace años que con él se extinguieron la lechuga y la acelga; espinacas y judías verdes, naranjas y boniatos... Y dicen los más viejos, que el día que el hombre comió el último kiwi, ese día, dicen, fue el principio del fin.
Reventaremos de felicidad.
































