MMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM
la aristolochia baetica es bella

lunes, 21 de marzo de 2011

Cuando el viento sopla.

Despídete del niño acunándole en la copa de un árbol; cuando el viento sople
la cuna se columpiará, y cuando la rama se rompa la cuna caerá.




Buscando información sobre esta novela gráfica, encontré el poema con que su autor, Raymond Briggs, inicia un cuento para adultos que deberíamos ser capaces de asimilar, y para intentar contárselo a nuestros hijos.

Es un poema que no recordaba, pues leí su primera edición en castellano hace casi treinta años. Desde entonces, el viento ha soplado en mi entorno barriendo muchas vidas, alterando otras, y entristeciendo todas. El viento ha soplado de manera silenciosa: incolora e inodora; no tanto así, insípida. Para tomar fuerza, éste viento no necesitó del impacto nuclear que se describe en la novela -y que Jimmy T. Murakami animaría en la película homónima-. La fuerza le vino a éste viento, -mortal, devastador-, a tenor de inyecciones de dinero y desinformación en zonas deprimidas, o cuyos recursos se han ido desestimando en un mundo en el que valoramos más el último modelo de teléfono móvil que el aroma fresco de una manzana.

Aparte del carácter lacrimoso de esta obra -lacrimoso, a poco que usted conserve un ápice de sensibilidad- me llamó la atención la base documental de la misma: los folletos informativos con los que el gobierno británico -entiéndase, cualquier gobierno- recomienda protegerse de un ataque nuclear; -entiéndase, si quiere entenderlo, fuga radiactiva-.

Supongo que no hay que estar muy informado para entender que cualquier gobierno es capaz de publicar la bobada más insensata -y en esta novela existen ejemplos notables- con tal de sostener lo insostenible, cuando no de defender intereses ocultos, posiblemente relacionados con el engorde de cuentas de crédito, más que con el interés general. Generalmente, a mi me interesa más ver engordar manzanas, ya digo.

Es seguro que la lectura de esta novela, o la visualización de la película, no contribuirá a que su hijo disfrute del aroma fresco de una manzana, pues puedo asegurarles que muchos de ustedes -siento parecer arrogante- jamás lo disfrutaron.

Lo que no se conoce, se ignora, y lo que se ignora, se aleja cada día con la fuerza del viento: silencioso, inodoro, incoloro, letal.

A pesar de todo, buenos días.

jueves, 24 de febrero de 2011

¿Hiciste tu buena acción de hoy...?


¿no...?



Pues vete a la cama tranquilo enviando un correo de cariño y amistad al departamento de relaciones públicas de National Geographic.

Se encuentran tan solos...

National Geographic Press Room

Yo les he enviado éste...

Is this the nature of dreams in National Geographic?

Is this the nature of your dreams?

stop this nonsense!

Y he acompañado el correo con un cromo, para que se diviertan...


Si el enlace no abre tu panel de correo, puedes copiarlo...

pressroom@ngs.org


miércoles, 23 de febrero de 2011

contra la comercialización de insectos.razonando.


Ayer, ya es pasado.
Hoy os ofrezco una serie de enlaces en los que distintos colectivos y organizaciones expresan su punto de vista acerca de la comercialización de cadáveres de insectos, las consecuencias pedagógicas que conlleva, y las alternativas a un comercio cuya utilidad científica se entiende obsoleta.
  • Para comprender el porqué la comercialización de insectos por parte de RBA editores, el diario El Mundo y National Geographic debería interrumpirse:
La mala educación (WordPress)
  • Ciberacciones:

Cualquier contribución para enriquecer esta lista o ideas para simplificar las acciones y hacerlas más efectivas serán bienvenidas.

martes, 22 de febrero de 2011

el mundo, los bichos, y national geographic

En la anterior entrada recibí un comentario de Erna Ehlert. En el mismo me remitía al blog A través de mi visor, y en el cual Silvia, con acierto, enlaza una NOTICIA publicada en la plataforma Biodiversidad Virtual.

La noticia dice que la colección de cadáveres de insectos ha sido retirada del mercado.

Por un momento sentí cierto sosiego; sobre todo por entender que, con el fin de éste comercio se ponía fin al aspecto más negativo del mismo: sus nefastas implicaciones educativas.

El caso es que no me gusta publicar nada sin antes contrastar las cosas -tengo esas rarezas, pues no soy periodista...-. Antes de editar algo en mi blog, quise cerciorarme de que la colección seguía a la venta, y así pude verlo en esta imagen. Una imagen que vi entonces y que acabo de capturar hace unos minutos.


Pueden comprobar AQUÍ que la publicidad sigue activa.

Como la imagen por sí misma no prueba nada me he tomado la molestia de telefonear al número de atención al lector que anotan al pie.

902 99 61 00

Pese a que el número figura como teléfono de atención de El Mundo, una grabación me advierte que he comunicado con el periódico Expansión, y que por mi seguridad y la suya, la conversación será registrada.
Perfecto. Ellos deben guardar esa conversación, y que ha sido registrada entre las 11:25 y 11:30 de hoy, 22 de febrero de 2011.

Hago saber al operador que me atiende que estoy interesado en dicha colección. Para estar seguro de que comprende a qué colección me refiero, dejo claro que en ese momento la estoy viendo en su web, que se trata de bichos disecados, y le aporto otros detalles más. Ahora pregunto por la posibilidad de suscribirme para recibir cómodamente los cadáveres en mi casa -ironía esta que en realidad me ahorro-, y el operador me comenta que, al no ser yo suscriptor de alguna de sus publicaciones, sólo podrían remitirme los cadáveres atrasados.

Debo entender, entonces, que un suscriptor de El Mundo -u otra de sus pompas fúnebres-, sí puede seguir recibiendo los ejemplares programados para próximas matanzas.

Al menos que El Mundo -y/o National Geographic, como cesora de la marca- confirme la retirada de esta colección, y si a mi no se me ha escapado tal noticia, ellos siguen vendiendo sus bichos. Tan bonitos, tan brillantes, y tan muertos...

-ÚTIMA HORA-

Finalmente se ha comprobado que la noticia que daba por finalizado el asqueroso comercio de cadáveres, no es cierta. Me lo acaban de confirmar Antonio Ordóñez y Jordi Clavell -Biodiversidad Virtual-, y una vez alertados por mis averiguaciones.

A ellos, agradecerles el mucho tiempo que dedican a la difusión por el amor a la naturaleza y a su documentación.

A título personal, sugiero lo siguiente:
BOICOT
Al diario El Mundo, a RBA editores, y a National Geographic.
-a éste último, por obviar a quién y para qué cede sus derechos de imagen- .


sábado, 19 de febrero de 2011

bombones muertos

irrational terrorific

No hace mucho comentaba como en mi infancia mataba el rato matando bichos. No es que matase demasiados, pero hoy pienso que matar a uno ya es mucho matar.

Recuerdo como mi primer contacto con una asociación naturalista fue a través de un compañero de colegio, hoy reputado fotógrafo que colabora con distintas publicaciones nacionales y bárbaras; National Geographic, entre ellas. Otro compañero de colegio me había introducido, no mucho antes, en el gusto por el paseo, la observación y, por último, en la captura, sacrificio, y disección de insectos. Deseo ahorrarles el cuento sobre los distintos métodos, gases y alfileres utilizados para convertir a un ser vivo en un objeto inerte; un brillante despojo que pasaría a abultar la colección de cadáveres con que el preadolescente que fuí presumiría ante sus amigos, y correría, aterrorizadas ellas, a todas las niñas del cole. Qué gritos pegaban, las pobres, cuando al abrir aquellas cajas de bombones en las que reunía mi colección, descubrían la masacre.

Tanto mi madre como mi padre siempre reprobaron mi afición por las cámaras de gas y los estoques, intentando hacerme entender que cualquier ser vivo, sea planta o animal, sufre con la tortura. Pero todos los niños sabemos que los padres no conocen una mierda de la vida, por lo que no les hice mucho caso. Al menos, -pensarían-, el niño pasea. Y no fuma.

Tuve que conocer a esos chicos de la asociación naturalista para comprender la diferencia entre la belleza inimitable de un ser vivo y el brillo mortecino de un escarabajo estoqueado. El primer día que acudí a su local de reuniones, lo hice acompañado de mis cajas de bombones con bichos muertos. Había decidido regalar mi colección a la asociación, y pensando que sería admirado por ello: tantos paseos, gases y estocadas tendrán una recompensa, seguro. De esta me hacen presidente, como poco.

Puedo dar gracias a que no me echasen de allí a patadas. Ni siquiera me insultaron, ni recriminaron mi actitud. Sólo recuerdo que sus expresiones faciales eran de tal tristeza, que al punto supe que aquellos campos de exterminio en miniatura no apetecían a nadie. Al menos parece buena persona -pensarían-, y pasea. Y no fuma.

Al menos, aquellos niños que fuimos, paseábamos. Al menos, antes de matar, conocíamos lo que era la vida, y aunque no entendiésemos su significado ni respetásemos su natural devenir. Al menos, nuestros padres no nos regalaban coleccionables con seres vivos muertos a 7,95 la pieza.

RBA editores, National Geographic y el diario El Mundo hoy hacen posible que los niños no salgan a pasear -no fuera que se se torciesen un tobillo, las criaturas- y comercializan una colección de bombones muertos bajo un lema retorcido:

descubre auténticas maravillas de la naturaleza.

Si quieres descubrir otra verdad, te invito a leer un COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE ENTOMOLOGÍA


jueves, 17 de febrero de 2011

palabras en silencio

actagenus sp

Mientras la nieve sigue contribuyendo a que la primavera se reponga de tanto invierno, uno dedica su tiempo a leer, atizar el fuego de la chimenea, pasear para ventilarse el olor a leña quemada y tomar una tisana, al regreso.
También hay tiempo para la reflexión, para hablar en silencio consigo. Uno de los temas más recurrentes que trato conmigo, es el de la amistad; y siempre termino pensando que se follan demasiadas palabras intentando oxigenarla, y pocos leños para alimentar la llama.

Quizás es que no siempre entendamos el valor y significado de una palabra.

viernes, 11 de febrero de 2011

cucuruchos en un amén

cucuruchos

para justificar la publicación de esta imagen quise y empecé a escribir sobre mi fobia hacia los helados en cucurucho, su relación con unos versos de quevedo y la influencia de estos en calderón y su gran teatro del mundo. De ahí me vinieron al magín aquél beso que me turbó pinito del oro cuando chiquillo, y las horas que pasé en la caravana de los payasos del circo price, la vocación que en mi despertaron y el trauma que me supuso saber que, de consagrar mi vida a los afeites y la farsa, a mi muerte sería enterrado sin alma, sin honores y con unas paladas de desprecio.

Pero no puedo. No puedo porque, es ver la imagen, y en un amén se me saltan las delicadas suturas que aún me mantienen unido a la alegría.

lunes, 7 de febrero de 2011

acuminata en un pajar

nez

Uno hace fotos a insectos y plantas para rentabilizar el paseo y los ojos. Hasta ahí la inversión y los beneficios serían suficientes. Todo lo que sigue y en torno a éste placer podría sobrar, pero no. El paseante que hace fotos en naturaleza piensa que ha de compartir algo parecido a lo que vio, y una vez en casa, vuelca las imágenes para intentar identificar un bicho o una flor.

En internete existen distintas páginas en las que podemos documentarnos sobre biodiversidad, y una de las que más frecuento es Biodiversidad Virtual.

Una vez allí, y como lo que más me interesa son los insectos, me dirijo al Insectarium Virtual, donde puedo consultar su Banco Taxonómico Faunístico-Digital de los Invertebrados Ibéricos. Llegado hasta aquí ya me pongo nervioso, y pienso que nunca encontraré a mi bichito entre la Phylum Arthropoda. Casi que me dan ganas de cerrar el navegador y volverme al campo. Y eso es lo que hago, a veces.

Si uno no está muy familiarizado con las nombres y formas de las distintas especies, no es fácil localizar un ejemplar parecido al que fotografió, y a veces pueden tardarse horas hasta llegar donde uno quiere, que, en éste caso, es aquí: Aelia acuminata.

La ruta para identificar al animalito ha sido esta:
Principal
BANCO TAXONÓMICO-FAUNÍSTICO DIGITAL DE LOS INVERTEBRADOS IBÉRICOS
Phylum ARTHROPODA
Subphylum Mandibulata
Superclase INSECTA
INSECTA PTERYGOGENEA
ORDEN HEMIPTERA (HOMOPTERA + HETEROPTERA)
Suborden Heteroptera
Infraord. Pentatomomorpha
Superfam. Pentatomoidea (Leach, 1815)
Fam. Pentatomidae (Leach, 1815)
Subfam. Pentatominae (Leach, 1815)
Tribu Aelini (Amyot & Serville, 1843)
Gen. Aelia (Fabricius, 1803)
Aelia acuminata (Linnaeus, 1758)

Señalo Suborden heteroptera en negrita porque servidor ya sabía que se trataba de un heteroptero, así que el camino, realmente, no ha sido tan largo. ¿Se anima usted a pasear o, llegado hasta aquí, prefiere mandarme a paseo?

Os dejo una breve presentación power point en la que podréis saber algo más sobre BiodiversidadVirtual y su funcionamiento.

lunes, 31 de enero de 2011

nocturno en sol menor

Sra. Tepan.- Y usted, ¿por qué es enemigo?
Zepo.- No sé de estas cosas. Yo tengo muy poca cultura.

-Pic-Nic
. Fernando Arrabal. 1952.
-

forficulamarc

Forfícula auricularia habría sido, quizás, el título más apropiado para esta entrada, y puesto que así se conoce al dermáptero que la ilustra. Pero a mi me da no sé qué llamar Forficula a una madre. Tampoco me pone llamarla tijereta, y por mucho que el nombre pudiera complacer a sastres y censores. Cortapichas se me antoja pueril, además de injusto y traumaticamente evocador: No podría recordar cuántos de estos insectos fueron víctimas de mi ignorancia y de mis zapatos -por ese orden-, pero sí recuerdo que, cuando los niños descubríamos uno, terminábamos orinando en alegre compaña, a salvo ya nuestra honra, y después de haberlo pisoteado.

Los niños, cuando somos niños, nos creemos todos los chismes que nos cuentan los adultos.

En general, la ignorancia mata mucho, y en particular, solo conviene a quien ordena matar.

El nocturno en sol menor es un insecto de vida crepuscular. Contribuye de forma natural al control de plagas y corta poco más que la respiración -apenas un instante- si acertamos a descubrirlo con ojos de niño; sin legañas pseudoculturales.

Si le apetece, lávese usted la cara y vuelva a mirarlo de nuevo. Es posible que entonces pueda disfrutar de su cuerpo de bandoneón y sus antenas de pianista.

jueves, 27 de enero de 2011

no seremos si no sumo

losdos

Sin ser lo mismo, podría parecerlo. Pero observando la sima que ahora se abre entre el si y el no, los sinos de los títulos conducen a suertes diferentes. En el texto anterior el hado nos condena a un destino pestilente e improbable: no seremos sino sumo.

Ahora es distinto, y aunque no seremos si no sumo también podría parecer una sentencia divina, es poco más que un inocente juego de palabras; coherente y apetecible.

Si en la anterior entrada brillaba la niebla en la boca de un bebé gorila, en la presente aparece el humo para intentar ocultar el resultado de las sumas; cuando no la suma misma, como acción.

El niño que vende timbales descansa sobre un motocarro que no es suyo. Hoy ha sido un mal día. Tal vez mañana el ferry vomite un grupo de turistas menos desanchaos. Tal vez ellos quieran sumar y me enseñen a restar mi tristeza. Tal vez yo pueda enseñarles a curtir pieles de cabra con las que sumarían bellas canciones. Tal vez, así, mañana, yo pudiera llevar a mi madre un cántaro rebosante de niebla con el que saciar su corazón. Ojalá.

martes, 25 de enero de 2011

(3º) no seremos sino sumo

Como ya anuncié en el capítulo anterior, paso a ofrecer un ejemplo concatenado que sirva de sustento a esta teoría improbable, pero posible. No sé muy bien qué significa concatenado, pero mi tutor me ha asegurado que el vocablo concatenado impresionará mucho al tribunal y que cuando exponga mi tesina lo repita muchas veces. También me ha recomendado que antes de lanzarme a exponer mi tesina haga por aprobar el bachillerato.

Introducción concatenada al ejemplo concatenado:

De aumentar el precio del estiércol, su uso como abono de frutos y hortalizas sería económicamente inviable. La agricultura desaparecería y el campo se llenaría de garrapatas. Los más optimistas seguirían confiando en abonos y pesticidas químicos, sin reparar en que además de ser mierda de peor calidad, estos se obtienen a partir de substancias naturales. Por lo que sostengo que, una vez agotada la posibilidad de hacer algo tan natural como cagar -posibilidad que evacuaré a continuación- la catástrofe sería inevitable.

Ejemplo concatenado propiamente dicho sobre lo que supondría la extinción del kiwi de manera concatenada:
Extinguido el kiwi, una pandemia de estreñimiento invadiría el planeta y Bilbao, y si bien nos ahorraría el luctuoso espectáculo de ver a José Colorado anunciando yogures, nos abocaría al ejercicio de tremendos esfuerzos con inútiles resultados. La humanidad entera se hincharía sin remisión. Caminaríamos arqueando las piernas y nuestros ojos se achinarían. De resultas, los padres no distinguirían a sus hijos al ir a recogerlos a la guardería, y la demanda de matrículas en las academias de sumo se dispararía. Ya saben ustedes cómo se las gastan algunos padres: No tendré ni pa cagar, pero a mi niño que no le falte de na.

Pese a nuestro achinamiento sobrevenido, y acostumbrados como estamos en occidente a que nos lo den todo hecho, siquiera sabríamos imitar el ahora entrañable sonido de un pedo.
En pocos años nuestro esfinter mayor se iría ciñendo hasta desaparecer. Ya sin culo, las tazas de water dejarían de tener sentido. Las empresas de sanitarios se declararían en quiebra y miles de trabajadores serían despedidos. Como consecuencia concatenada, y desaparecida la taza del water, disminuiría la lectura de diccionarios, crucigramas y botes de champú, por lo que ya no tendría sentido seguir pagando los vestidos a ninguna ministra de cultura.

Llegados a éste punto, de poco servirían golpes en el pecho y lamentos. Aquello que se cerró por voluntades, dificilmente volvería a su ser, y dado que la nalga siempre careció de libre albedrío, en ultima instancia no nos quedaría recurso alguno. Ni siquiera el de deposición concatenada.

Conclusión epilogar:
Después de ser adoptado por las artes, las ciencias y las gastronómías, el estiercol y sus subjuntivos se hicieron un hueco en el mundo de las letras y sus derivados. La revolución fue imparable y terminó por fluir en todo. La especulación del subproducto se convierte en práctica cotidiana. Traficantes, piratas y profetas hacen su agosto. Los televisores led son sustituidos por pantallas de mierda ante las cuales se reunen, dichosas, las familias.

El bebé gorila que se amamantase de niebla y bosque en el primer párrafo ya es historia. Hace años que con él se extinguieron la lechuga y la acelga; espinacas y judías verdes, naranjas y boniatos... Y dicen los más viejos, que el día que el hombre comió el último kiwi, ese día, dicen, fue el principio del fin.

Reventaremos de felicidad.

domingo, 23 de enero de 2011

(2º) el ocaso de los pollos

En un futurible así, el pollo se desestimaría en el cálculo del IPC, y la boñiga pasaría a ocupar un lugar destacado en nuestra cesta de la compra. Ahora nadie se atrevería a cagarla exclamando ¡tú vales lo que una mierda!, si no que cultivaría su amor al próximo con nuevas oraciones, más afectas a la moda. La afección se extendería a buena parte del acervo popular, inluído su refranero. Así, en poco tiempo, podríamos escuchar: quien tiene un amigo una caca tiene un tesoro. Pero aquí no acabaría la cosa.
De no cesar la cotización del detrito al alza y sin que la demanda disminuyese, su precio superaría al de la trufa, y si me apuran, al de algún artículo de lujo, como pueda ser, por ejemplo, la leche maternizada. Y quién sabe si se abrirían nuevos caminos para científicos y artistas. Los primeros coparían los titulares de revistas especializadas con eventuales teorías sobre la relatividad de la ñorda. Los segundos llenarían galerías, fundaciones y chimeneas con sus artes plásticas; siempre apoyados por la crítica, que se apresuraría a cantar alabanzas sobre la NewShit.

Hasta aquí, la plasta podría ser más o menos soportable. El ser humano es fuerte y flexible, y si ha sido capaz de sobrevivir al repertorio de Manolo Escobar, superaría sin dificultad nuevos pefumes y delikatesen, pinturas y canciones... Pero ¿Y si la demanda de estiércol fuese tanta que lo convirtiese en un bien escaso? Si ya ocurrió con los cereales, -que en poco tiempo pasaron de engañar los estómagos más pobres a alimentar los depósitos de los más ricos-, quién mierdas me asegura que esto no ocurrirá con la caca... Y no vale que alguien argumente que los chinos harían buenas imitaciones; porque ellos serán capaces de imitar un rólex, pero cuando se trata de imitar algo decente, los chinos no saben imitar una mierda.

Así pues, las consecuencias a largo plazo serían fatales, repito. Pero para no aburrirles más con tejemanejes retóricos, concluiré mi apestoso brillante ensayo ofreciendo un ejemplo individual y concatenado en el próximo capítulo.

sábado, 22 de enero de 2011

(1º) el estiércol y la niebla

Si en lugar de Paco, me llamase Dian Fossey, habría caminado por las Montañas de Virunga y para descubrir la belleza en extinción de una hembra gorila amamantando a su bebé entre la niebla.

Como a día de hoy ella sigue asesinada y yo no podría aventurarme en los bosques de Virunga, me conformo, felizmente, con una excursión hasta el matorral más cercano. Es probable que en tan menguado paisaje no halle gorilas en la niebla, pero es seguro que encontraré moscas en la mierda el estiércol.


Algunos dípteros, lepidópteros, y muchos coleópteros, entre otros insectos coprófagos, basan su alimentación en las heces. Seguramente ellos no perciban ese olor que nos resulta tan desagradable, pero gracias al cual la Boñigus boñigus y otros sedimentos no son especies en extinción.

¿Imaginan qué ocurriría si las boñigas oliesen bien? Las consecuencias a corto y largo plazo se me antojan infinitas, y creanme cuando les digo que, en último caso, fatales para la existencia del planeta; al menos tal y como lo conocemos: con sus chalés adobados y su Marina & Dolors Ciudad de Vejaciones, entre otros paraísos.

Texturas aparte, y si las boñigas oliesen bien, repito, Karvin Krain inundaría el mercado con su KK parfum, o las estrellas de Michelfin competirían por ofrecer a su selecta clientela los mejores Caprices égoûtant sur rien d'autre, por ejemplo. Porque digo yo que, en el caso que nos ocupa, siempre será mejor poner un ejemplo que pasar a los postres.

De estas consecuencias inmediatas se derivarían otras peores. Pero daré cuenta de aquellas en el próximo capítulo, y si ustedes tienen a bien leerlo sin temor a que les venga el apretón.

jueves, 20 de enero de 2011

un proceso sin kafka


`El nombre del género deriva del griego aristos, que es útil y locheia, nacimiento, por su antiguo uso como ayuda en los partos. El epíteto baetica, de la bética, lo que hace referencia a su distribución en Andalucía´. -más en Wikipedia-

las semillas

arist_abert

el fruto seco

arist_frut_sec

el fruto verde

aristfrut

la flor

arist_flor


Reino: Plantae
Clase: Magnoliopsida
Orden: Piperales
Familia: aristolochiaceae
Género: aristolochia
Especie: Aristolochia baetica



lunes, 17 de enero de 2011

por qué se hizo...

Estamos muy acostumbrados a consumir refritos destinados a la promocion de películas, refritos a los que conocemos con el nombre de ¿cómo se hizo...?. Esté atento, porque hoy asistirá por primera vez al porqué, y no al cómo de cómo se hacen las cosas.

Por fin soy el primero en algo, pues excepto alguna actividad en la que destaco por mi rapidez, y que no detallaré -no quiero hablar de sexo-, no recuerdo otra en la que sea pionero.

A lo que estoy:

¿Por qué se hizo la nueva cabecera de diminutoblog?

Soy un tipo que añora con facilidad. Añoro tanto que vuelvo la vista atrás más que la niña del exorcista, y no para rejuvenecer, sino por observar el camino recorrido, a los amigos con quienes lo recorrí, y los zapatos que gasté -excluídos los de tacón de aguja, que nunca supe dominar-.
Como en una cabecera no puede resumirse un ayer sin que mañana quede obsoleto, no me detuve a pensar cuáles de mis imágenes podrían servir para componerla, y me limité a elegir aquellas que supuse serían más fáciles de recortar y manipular. Algo así como lo que hace éste gobierno -y que bordará el siguiente- con los derechos y sus beneficiarios. Sólo que yo, -creo-, no recorto nada a nadie fotografiando moscas, o escarabajos bailando. Quizás ocurra que los políticos que nos han tocado en desgracia no sepan bailar, ni tengan intención de tomar clases; aparte de las clases con las que siempre la tienen tomada: las más bajas.


Fly queen

Esta mosca ilustró una entrada dedicada a Luis García Berlanga, y titulada el descanso de los burriagosos. Fue la segunda entrada que dediqué a Luis. Un día antes le dediqué otra, e inconsciente de que se iría unas horas después. A Luis le regalé un par de cosas: una sonrisa que supo empatar y una pieza de cerámica horrorosa, pero que el agradeció como si fuese el único regalo que le hubiesen hecho en la vida. Luis quiso regalarme una aparición en su película Moros y Cristianos, pero las apariciones siempre se me han dado fatal, y lo más fantasmagórico que he llegado a hacer es publicar un par de blogs y aceptar un papel en una comedia de Alfonso Paso.

Dejo esta primera mosca, -a la izquierda de la cabecera-, para recordarme que perdí un tren y que me bajé de otros. Eso sí: siempre pagué el billete y nunca me burlé del revisor.

Playing Teto

La imagen central en la cabecera fue publicada en la entrada playing teto. Me gusta porque en ella se resume mi razón de existir, que es salir al campo y hacer fotos comprometedoras a parejas indecentes. Además, considero playing teto como una entrada emblemática; toda una declaración de principios sobre el desorden que rige éste blog, y una manera de dejar claro que quien lo edita no es ningún mindundi, sino persona políglota, cultivada y con don de lenguas.

Patinazo

La segunda mosca, a la derecha de la cabecera, es la primera vez que aparece por aquí. Esa mosca eres tú y soy yo. Es la mosca que se arriesga asomada a un precipicio, la palabra que patina, la que siempre debemos tener detrás de la oreja, y para que nos guarde el oído. Una molestia para quienes con y por todo se molestan. Cojonera do las haya y paladín de sí misma. La puta mosca.

Estos y otros porqués construyen la nueva cabecera de diminutoblog. La construyen porque construír casi siempre es mejor que destruír. También, porque amo la primavera como la amaría un poeta de folletín, y me duele tanto que la hayan secuestrado que me ahogo. Por ello necesito recrearla, para imaginar que respiro.


jueves, 13 de enero de 2011

floating


floatingfourmar


floatingdosmar


floatingmarc


floatingtresmar

Volare, o o.
Cantare, o o o o.
jaiq empapado.

lunes, 10 de enero de 2011

pallenis espinosa


Una pequeña flor fuerte en muchos aspectos: fuerte en sus tonos y en su constitución. Tan fuerte parece que viéndola cualquiera podría pensar que fue diseñada para ser eterna.

Pallenis spinosa, ejemplar a punto de florecer.

Dejo aquí dos imágenes tomadas hace pocos días. En la primera sus numerosos y pequeños pétalos están a punto de decir aquí estoy yo. En la segunda se adivina lo orgullosa que fue y las hambres que debió saciar en larvas, orugas, coleópteros...

Pallenis spinosa, ejemplar seco.

Si usted desea saber algo más sobre Pallenis spinosa y no se atreve a preguntar, sólo tiene que picar en éste enlace, y allí, además de verla en su apogeo, podrá conocer de los muchos nombres con que es apodada.

Siempre, un diminuto, pero sabroso placer.
_________

Familia Compuestas
Compositae
Asteraceae
Pallenis spinosa



domingo, 9 de enero de 2011

ve, y haz algunos paisajes


2 de enero:
Cuando escucho su llamada sé que es él, porque él siempre llama a cobro revertido.
Ve, y haz algunos paisajes, susurra su voz al otro lado del teléfono. Su voz: dulce como el anís del mono y cálida como la mistela.
Él suele encargarme tareas menguadas: ora me pide ve y fríe algunos espárragos, ora me ruega ve y haz una de calamares. Jamás, y hasta hoy, me encomendó empresa tan sofisticada: Ve, y haz algunos paisajes, vuelve a decir su voz.
Su voz…, melosa como el ron de caña y chispeante como el gin de tónic.
¿Qué es un paisaje? ¿Los venden hechos? ¿Se comen? ¿Pagan bien…? Pero él, breve como la felicidad y morigerado como el salario mínimo interprofesional, ha colgado.

3 de enero:
He pasado la noche dando vueltas a la cama. De resultas tengo los bíceps hechos papilla y el parquet rayado.
Subo a la azotea a eso de las ocho y treinta de la mañana y para procurar relajarme. Aún no sé que es un paisaje, por lo que intento distraer mi atención tomando un par de fotografías de las vistas. Veo poco. Un mar de nubes oculta lo que no veo bajo mis pies, que es un océano de agua salada. Más nubes intentan ocultar el sol.
...que no es poco

Punta Camarinal parece flotar y no diviso África. Supongo que algún insomne la habrá volteado durante la noche. Espero que no hayan rayado Tánger, tan perjudicada como está ya.
marnubes4marc

4 de enero:
Hoy descubro África. Barbate, y los meandros de su río brillan como los ojos de Berlusconi, pero con la diferencia de que el brillo del río es vivo y atractivo, y en sus orillas, aunque muy maltratadas, aún se posan miles de aves. Los ojos de Berlusconi brillan como pastillas de avecrem.
marnubes5marc

Ahora pienso que no debería haber comparado uno y otro brillo. Los ojos de Berlusconi, no brillan.
Aún no sé que es un paisaje.

5 de enero:
Salgo a dar un paseo. Camino hacia el oeste y para llegarme hasta un grupo de vacas sagradas que pastan bajo unos ventiladores colosales. Quizás las vacas sagradas puedan sacarme de dudas y decirme qué es un paisaje.
genervacsmarc

Nada. Ni caso. Ya no sé qué hacer para llamar su atención, pues ni el cante ni el baile parecen sorprenderlas. Tampoco han dicho ni mu cuando les grito que están feas de gordas y que son cornudas como caracoles. Parecen muy seguras de sí mismas, tan fresquitas como aparentan bajo sus ventiladores.
De regreso a casa me cruzo con un vecino. Sonrío y saludo buenos días tenga usted, pero él parece entender otra cosa y me manda a la mierda.
Bonitas vistas, pienso, a pesar de todo.
Entrada dedicada con cariño a un amigo que me llamó el 2 de enero y me dijo: feliz año nuevo. Sal, y haz algunos paisajes.

sábado, 25 de diciembre de 2010

reventadito


mina perramarc

Agapito Malojo acaba de lanzar la andanada de carchutazos con que celebra la llegada del salvador. Éste año ha habido suerte y no ha reventado el cableado de trescientas líneas telefónicas que cruza sobre su puerta.

Unos alegres jóvenes han reventado algunos contenedores de basura. Lo hacen echando petardos en su interior y cerrando la tapadera. A cada contenedor que revientan se ríen como si fuera el primero.

Abro la cancela de mi casa y me encuentro con algo parecido a una instalación de arte povera: amasijo de serpentinas rociadas de confettis sobre zambombas reventadas, podría titularse la obra.

Parece que Andy Warhol ha vuelto a pasar por mi calle para ilustrar mi fachada te quiero susana pero ya veremos de quién es el niño.

Mi vecina se ha puesto a barrer la calle, ay dios mío ay dios mío, se queja, estoy reventada.

Cuando mi vecina termina de barrer aparece la tuna gritando hay un tuno muerto de hambre debajo de tu balcón, echa un taco de tortilla y una botella de ron. No les echo nada, no sea que crezcan. Cuando se marchan dejan la vía cuajada de claveles reventones.

Estoy a punto de entrar en casa cuando escucho una voz a mi espalda eh tú, dónde vas tan aprisa. Otra vez Agapito y su escopeta. Ambos se tambalean y ambos tiene cara de pocos amigos. Decido tambalearme para estar a tono con la situación. Funciona: Agapito parece más tranquilo imaginando que mi yo tambaleado es el de una persona normal, decente, y respetuosa con las tradiciones. Por esta vez no te reventaré, parece pensar.

Creo que después de todo desayunaré con un polvorón que pude esconder anoche. Reventaré de gusto.


jueves, 23 de diciembre de 2010

esa chiquilla


La brújula tendenciosa

En sus ojos no se reflejan querubines revoloteando al son de trompetas. No hay más de sobrenatural en su vida que los esfuerzos a que le obligaron tantos hombres. Jamás sostuvo en sus manos descanso y sus labios no conocieron el verbo jugar, ni el reír. Llega a casa: cocina, lava, friega, barre, aprisa que él puede entrar en cualquier momento, un anciano de genio voluble e imprevisible, como imprevisible fue la notificación que casi dos años atrás le practicare aquél otro hombre, Jugarreta, el hombre sonrojado que se desentendió de comprender.

El hijo a sus espaldas es un niño normal: Caga, mea, llora, ordena y manda que sea ella quien ordene su desorden infantil. Es un niño... y de él ya dicen los hombres que será el mejor entre todos los hombres.
Apunta maneras.